Adrián Morejón, quien recibió una oferta calificada de parte de San Diego, llega a la agencia libre en uno de esos momentos que un pelotero pasa años tratando de construir.
Tiene juventud, viene de producir y puede ofrecer una herramienta que los equipos siempre buscan cuando comienzan a imaginar cómo ganar los partidos más difíciles. El cubano ha aprendido a sacar outs cuando queda poco margen para equivocarse y ahora tendrá la oportunidad de ponerle precio a ese trabajo.
Su temporada de 2026 terminó con nueve victorias, tres derrotas y efectividad de 2.83 en 76 presentaciones. Acumuló 107 ponches en 86 entradas, con un WHIP de 1.08. Esa combinación de volumen y rendimiento le permite presentarse al mercado con argumentos que van mucho más allá de una buena racha.
Un año antes había registrado promedio de carreras limpias de 2.08 en 75 encuentros. Mantener ese nivel de participación durante dos campañas consecutivas ayuda a explicar por qué Morejón puede convertirse en una pieza tan atractiva. Los equipos necesitan relevistas capaces de responder con frecuencia, además de hacerlo bien.
UNA PIEZA ATRACTIVA
En su caso, el récord de ganados y perdidos cuenta apenas una parte de la historia. Para evaluar a un relevista importa mucho más saber cuántos corredores permite, si puede conseguir un ponche cuando hace falta y cuánto trabajo es capaz de asumir.
Morejón terminó el 2026 con casi 11.2 ponches por cada nueve entradas, una capacidad valiosa cuando una pelota puesta en juego puede cambiar el partido.
También tiene la edad de su lado. Cumplirá 28 años en febrero, de manera que un contrato de varias temporadas abarcaría una etapa en la que todavía resulta razonable esperar rendimiento de primer nivel.
Eso no elimina los riesgos propios de cualquier lanzador, pero mejora su posición frente a otros agentes libres que llegan al mercado con más años y menos margen de crecimiento.
La estimación cercana a tres años y 35.8 millones de dólares atribuida a Spotrac encaja, en términos generales, con la referencia de tres temporadas y 36 millones recogida en un análisis publicado este viernes por Metsmerized.
¿Puede conseguir un contrato de esa magnitud? A mi juicio, tiene argumentos suficientes para aspirar a él. Incluso podría superar esa cantidad si varias organizaciones compiten por sus servicios y alguna le asigna un papel de mayor responsabilidad. La clave estará en cómo lo valore cada equipo.
Porque ahí aparece la parte más interesante de su invierno. Morejón ha construido su valor reciente en el bullpen, pero el mercado podría abrirle conversaciones sobre distintas funciones. Hay análisis que lo consideran candidato para cerrar partidos e incluso para explorar un regreso a la rotación.
COMO SE LE MIRE
La diferencia importa. Un equipo que lo vea como preparador tendrá una valoración; otro que imagine entregándole la novena entrada podría ofrecerle una responsabilidad y un salario distintos.
Si una organización quisiera convertirlo en abridor, tendría que presentar un plan convincente para aumentar su carga de trabajo. Lanzar 86 entradas como relevista no permite asumir automáticamente que podrá sostener una temporada completa en la rotación.
Personalmente, tendría cuidado con cambiar demasiado lo que ya funciona. Morejón ha encontrado continuidad y eficacia en un trabajo exigente. Para modificarlo debería existir una razón deportiva sólida, acompañada de preparación y paciencia. La posibilidad de ganar más dinero sería importante, pero también lo sería proteger el rendimiento que lo ha llevado hasta aquí.
EL MEJOR DESTINO
San Diego ofrece el encaje más fácil de defender. Conoce al lanzador, sabe cómo utilizarlo y ha sido el lugar donde consolidó su carrera. Además, Morejón expresó su deseo de regresar, según MLB.com. Falta que ambas partes encuentren un acuerdo económico.
Fuera de los Padres, le convendría una organización que compita, necesite un brazo para situaciones decisivas y tenga claridad sobre su función. Kansas City y Washington aparecen como destinos sugeridos en análisis de sus respectivas necesidades, aunque eso no equivale a interés confirmado de esas franquicias.
Tampoco debería juzgarse su próximo contrato únicamente por la cantidad de salvamentos que acumula. Un relevista puede resolver la situación más peligrosa de la noche en el séptimo episodio, con corredores en circulación y los mejores bateadores del rival por venir. Ese trabajo puede decidir una victoria aunque otro compañero termine llevándose el rescate.
Morejón llega al mercado con la oportunidad de cobrar por lo que acaba de hacer y por lo que todavía puede ofrecer. La cifra de 35.8 millones parece una referencia defendible para comenzar la discusión.
Su decisión más importante será encontrar a un equipo que, además de pagarle, tenga claro qué quiere hacer con él. Después de dos temporadas de tanto trabajo y buenos resultados, el cubano se ha ganado el derecho a escuchar con atención.



