Brendan Allen hizo su parte, aunque necesitó trabajar bastante más de lo que hubiera querido.
En una división mediana donde el campeón Sean Strickland mantiene un pulso económico con la UFC, el estadounidense sometió a Christian Leroy Duncan en el quinto asalto del combate estelar de UFC Vegas 122 y añadió otro argumento a su petición de una oportunidad importante. Ganar era indispensable. Terminar la pelea le permite reclamar con mayor fuerza.
La definición llegó a los 2:46 del último episodio, cuando Allen consiguió la espalda del británico y cerró un estrangulamiento que acabó con su resistencia.
UNA PELEA INCOMODA
Hasta ese momento había sido una pelea incómoda, con cambios de posición, decisiones discutibles y períodos en los que ninguno conseguía imponer de manera sostenida su mejor versión. Allen encontró la solución en el suelo, el terreno donde su oficio terminó haciendo la diferencia.




