A Joaquin Buckley se le está acabando el espacio para retroceder. Hace poco parecía encaminado a discutir un campeonato y ahora necesita ganar para evitar que aquella conversación termine convertida en un recuerdo. Mike Malott llega desde la dirección contraria, con cuatro victorias consecutivas y la oportunidad de demostrar ante su público que puede seguir subiendo. Los dos se encontrarán este sábado 17 de octubre en el Rogers Place de Edmonton, en una pelea estelar de UFC que tiene bastante más interés del que sugiere una mirada rápida a los nombres.
Me gustan estos combates porque obligan a revisar nuestras primeras impresiones. Uno ve a Buckley, recuerda su explosividad y piensa que el canadiense tendrá una noche desagradable. Después repasa las derrotas del estadounidense ante Kamaru Usman y Sean Brady y empieza a preguntarse cuánto tiempo podrá permanecer de pie. Ahí está el dilema de esta pelea. La pegada de Buckley sigue siendo una amenaza, pero sus últimos rivales demostraron cuánto se reduce su peligro cuando lo obligan a defender derribos y trabajar desde abajo. Brady, especialmente, lo sometió a un dominio abrumador en el suelo.
Ahora bien, conviene detenerse antes de entregar el pronóstico por correspondencia. Que Usman y Brady hayan podido controlar a Buckley no significa que Malott pueda repetirlo con la misma facilidad. El primero construyó una carrera de campeón alrededor de su lucha; el segundo tiene un control superior que castiga incluso a oponentes de muy buen nivel. El canadiense posee recursos para buscar ese camino, pero deberá abrirse paso ante un hombre fuerte, rápido y capaz de hacerlo pagar durante la entrada. Una cosa es identificar la debilidad y otra conseguir que el rival te permita explotarla.
Tampoco compro la idea de que Buckley sea solamente un hombre que tira golpes hasta que alguno encuentra destino. En su ascenso dentro de las 170 libras derrotó a Vicente Luque, Nursulton Ruziboev, Stephen Thompson y Colby Covington, con tres triunfos antes del límite en ese grupo.
Hay capacidad competitiva detrás del espectáculo. También corresponde poner esos resultados en contexto, porque los nombres ilustres no siempre llegan en su mejor versión, pero sería igualmente injusto borrar todo lo que hizo por sus dos derrotas más recientes.
UNA IDEA DE PELEA
Para mí, su pelea debe comenzar por los pies. Buckley necesita recortar el espacio sin perseguir a Malott por toda la jaula, llevarlo hacia la reja y golpear en combinaciones breves que le permitan recuperar la posición. Si entra demasiado abierto, buscando resolver la noche con una sola mano, facilitará que el canadiense se abrace a sus piernas o lo amarre. Me gustaría verlo trabajar al cuerpo desde temprano. Obligar a Malott a defender abajo puede abrir la cabeza y, además, encarecer cada intento de lucha.
Malott tiene motivos para creer en sus posibilidades. Después del doloroso desenlace contra Neil Magny, encadenó victorias sobre Trevin Giles, Charles Radtke, Kevin Holland y Gilbert Burns. A este último lo detuvo en el tercer asalto en abril. Esa recuperación habla de un peleador que supo continuar después de una derrota que pudo haberle hecho mucho daño a su confianza. También le ha permitido sumar experiencias distintas, desde resolver por la vía rápida hasta sostener un combate que llega a las tarjetas.
Su mejor opción, a mi juicio, pasa por mezclar las amenazas. Golpear desde fuera, variar las alturas y hacer que Buckley dude entre responder con las manos o prepararse para el derribo. Incluso un intento que no termina en el suelo puede servir si obliga al estadounidense a cargar peso, defender agarres y renunciar a lanzar. Pero Malott necesita producir algo con ese trabajo. Quedarse abrazado al rival sin avanzar ni hacer daño puede consumir sus propias energías y dejarlo expuesto cuando llegue la separación.
Aquí aparece un detalle que puede decidir la noche. Malott debe luchar con paciencia, sin enamorarse de una posición ni vaciar el tanque detrás de una sumisión que no termina de aparecer. Contra Magny iba ganando y acabó detenido cuando faltaban apenas 15 segundos para concluir el tercer asalto. Desde entonces ha progresado, y sería absurdo juzgarlo eternamente por aquella caída, pero una pelea pactada a cinco asaltos vuelve especialmente importante la administración del esfuerzo. Ganar los primeros minutos sirve de poco si el precio es quedarse sin respuestas después.
Tampoco pienso que el triunfo sobre Burns resuelva todas las preguntas. Fue una victoria importante y Malott hizo lo que debía hacer, pero vencer a un veterano de semejante recorrido no garantiza que pueda manejar la velocidad y la violencia de Buckley. Del otro lado ocurre algo parecido. Haber perdido con dos especialistas de primer nivel no convierte automáticamente al estadounidense en presa fácil para cualquier rival que sepa derribar. Esta pelea merece ser analizada por lo que cada uno puede imponerle al otro, sin dejar que la racha reciente haga todo el trabajo por nosotros.
ALGO PARA MIRAR CON SERIEDAD
Yo miraré con mucha atención el primer derribo serio. Si Malott consigue llevarlo abajo, avanzar y obligarlo a defender durante varios minutos, Buckley tendrá que demostrar que ha corregido algo concreto. Si el estadounidense se levanta pronto o fuerza al canadiense a gastar demasiado para mantenerlo en la lona, la pelea puede cambiar de temperatura. Cada separación le devolvería a Buckley la posibilidad de atacar, y cada entrada fallida haría más difícil que Malott insistiera con tranquilidad.
Mi pronóstico es Buckley por nocaut técnico en el tercer asalto, aunque lo veo como una elección ajustada. Le concedo una ventaja por su explosividad y porque todavía necesito ver a Malott imponer un control sostenido ante un rival con estas características. Imagino al canadiense teniendo buenos momentos al principio, pero también pagando por los esfuerzos de amarre y derribo si no consigue convertirlos en daño o dominio claro. Mi elección depende de que Buckley pelee con disciplina; si vuelve a quedarse atrapado abajo, Malott tiene argumentos suficientes para llevarse la decisión.



