Los Dodgers llevaron corredores a las bases, hicieron trabajar al abridor contrario y recibieron de Andy Pagés el batazo que los puso delante.
Milwaukee, sin embargo, se quedó con lo que verdaderamente cuenta en octubre. Con una victoria de 2-1 este domingo, los Cerveceros tomaron ventaja en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y obligaron a los bicampeones a comenzar la persecución.
El resultado merece atención por la manera en que se produjo. Los Ángeles encontró suficientes oportunidades para cambiar la historia, pero dejó a nueve corredores en circulación y bateó para tres dobles matanzas.
Contra un equipo que protege ventajas pequeñas con tanta eficacia, ese desperdicio termina pasando factura. Milwaukee permitió movimiento en las bases; lo que casi nunca permitió fue el viaje completo hasta el plato.
OTRA VEZ SE SIENTE PAGES
Pagés hizo su parte en el segundo episodio con un sencillo al jardín derecho que impulsó la única carrera de los visitantes. El cubano volvió a aparecer en una situación importante, aunque su aporte quedó aislado dentro de una ofensiva que necesitaba convertir aquella entrada en algo mayor.
Jacob Misiorowski tuvo dificultades para imponer su dominio, concedió cinco imparables y tres boletos en cuatro entradas y un tercio, pero salió del encuentro con apenas una carrera en su cuenta.
Ahí estuvo una de las claves. Los Dodgers consiguieron sacar temprano al abridor, un objetivo que normalmente abre caminos favorables en una serie larga. Esta vez encontraron un relevo capaz de cerrar esos caminos.
El bullpen de Milwaukee completó cuatro entradas y dos tercios sin permitir anotaciones y toleró solamente dos hits. Su efectividad colectiva en esta postemporada impresiona todavía más al mirar el acumulado: apenas una carrera limpia en 23 entradas y dos tercios.
CON POCO Y LO SUFICIENTE
Milwaukee tampoco necesitó una noche desbordante con el bate. Brice Turang empató con un jonrón solitario en el cuarto capítulo y Luis Lara produjo la diferencia con un sencillo al central en el quinto.
La carrera decisiva comenzó con un boleto a Garrett Mitchell y avanzó mediante un toque de sacrificio de Cooper Pratt. Una secuencia sencilla, ejecutada en el momento preciso, bastó para inclinar el partido.
Tarik Skubal cargó con la derrota después de permitir dos carreras en cinco episodios, con siete ponches. Su actuación mantuvo a los Dodgers dentro del encuentro, pero una apertura competitiva necesita respaldo.
Cuando el ataque apenas produce una carrera, cualquier lanzamiento que termina del otro lado de la cerca y cualquier corredor que recibe una base gratis adquieren un peso enorme.
CON SED DE VENGANZA
Para los Cerveceros, el triunfo también cambia el punto de partida respecto a la Serie de Campeonato anterior, cuando fueron barridos por Los Ángeles. Aquella experiencia no determina lo que sucederá ahora, pero ganar el primer encuentro evita que Milwaukee vuelva a pasar los días iniciales tratando de alcanzar a un rival que sabe administrar ventajas en octubre.
Sería apresurado convertir este 1-0 en un pronóstico definitivo. Los Dodgers tienen recursos para responder y generaron tráfico suficiente como para pensar que su ofensiva puede producir más.
El problema es que Milwaukee ya mostró una fórmula incómoda para ellos. Si los partidos llegan cerrados a las últimas entradas, los Cerveceros cuentan con un relevo que hasta ahora ha convertido cada carrera de ventaja en un bien difícil de arrebatar.
El segundo choque se disputará este lunes a las 5 de la tarde, hora del Este, con Yoshinobu Yamamoto anunciado por Los Ángeles frente a Logan Henderson. Los Dodgers necesitan aprovechar mejor sus oportunidades antes de que vuelva a abrirse la puerta del bullpen local.
Pagés les dio la primera carrera de la serie. Para regresar a casa con el duelo equilibrado, hará falta que otros conviertan sus turnos en algo más que corredores esperando un batazo.



