Tyson Fury y Anthony Joshua todavía no han lanzado el primer golpe y ya están ofreciendo una demostración de fuerza.
Según Dana White, su esperado enfrentamiento apunta a generar unos $34 millones en venta de entradas, una cifra que ayuda a entender por qué el boxeo se resistió durante tantos años a enterrar esta pelea. Los protagonistas envejecieron, las circunstancias cambiaron y el público acumuló frustraciones, pero la posibilidad de verlos finalmente frente a frente conserva un valor extraordinario.
De concretarse esa proyección, el encuentro podría convertirse en la cuarta mayor taquilla en la historia del boxeo, detrás de Mayweather-Pacquiao, Mayweather-McGregor y Canelo-Crawford. Conviene subrayar el condicional: los $34 millones son una expectativa de recaudación, no un balance definitivo. Aun así, entrar en esa conversación revela la dimensión de un combate que ha sobrevivido a negociaciones fallidas, derrotas y cambios de rumbo.




