Henry Cejudo ya conquistó algunos de los territorios más difíciles de los deportes de combate. Fue campeón olímpico de lucha, llegó a la cima de las artes marciales mixtas y se convirtió en uno de los pocos peleadores capaces de reinar simultáneamente en dos divisiones de UFC. Pero a sus 39 años, cuando muchos atletas de su generación ya están pensando en una vida alejada de la competencia, decidió abrir otra puerta.
Ahora el reto se llama boxeo. El sábado, en Miami, el excampeón de UFC hará su debut profesional en esta disciplina frente al joven Javon “Wanna” Walton, en una nueva prueba dentro de una carrera que parece negarse a terminar. Cejudo llega después de cinco semanas de preparación en Ciudad de México, rodeado de sus compañeros de entrenamiento y con una motivación que, según explica, va mucho más allá de la simple curiosidad por probarse con los guantes.
Porque para Cejudo esta etapa no se trata únicamente de agregar otra línea a un currículum ya extraordinario. También tiene que ver con la familia, con sus raíces mexicanas, con el amor por competir y con esa vieja necesidad de demostrarle a sí mismo hasta dónde puede llegar.
¿Qué significa para ti este nuevo capítulo?
“Es por mi familia. Es hacer las cosas por nuestros seres queridos. Ya no se trata solamente de ambición o de querer más; la meta es diferente. Todo lo hago por el amor a mi familia’’.
¿Estás tomando este capítulo como algo serio?
“Claro que sí. Yo creo que tengo dos años para retirarme completamente de todo. Lo estoy tomando muy en serio. Ya tengo cinco semanas aquí en Ciudad de México entrenando. Traje a mis compañeros y la casa está llena de peleadores y de familia. Estamos todos juntos. Quiero entrar en este deporte nuevo y empezar a ganar, pero sobre todo quiero ser la mejor versión de mí mismo. Muchas veces puedo perder, pero si doy todo lo que tengo en mi corazón, en mi alma y en mi espíritu, estoy bien con eso’’.
¿Cómo reaccionaste cuando apareció la posibilidad de hacer boxeo profesional?
“Yo ya había hecho boxeo amateur antes de comenzar en las artes marciales mixtas. Siempre he tenido ese contacto con el deporte. Y cuando apareció la oportunidad, pensé: vamos a hacerlo’’.
¿Cómo ves el boxeo desde la perspectiva de quien viene de la lucha y de las MMA?
“Lo veo mucho más peligroso que las artes marciales mixtas, te lo juro. El guante es más pesado y los boxeadores saben pegar mucho mejor que un peleador de MMA. Tengo muchísimo respeto por este deporte. Yo soy un gladiador. Estoy dispuesto a meterme en el ring y pelear. Si no da, no da. Pero ser luchador olímpico, ganar la UFC y ahora hacer boxeo son algunas de las cosas más difíciles que puede hacer un peleador.’.
En UFC desarrollaste tu striking. ¿Ha sido muy grande la adaptación al boxeo?
“Tengo raíces mexicanas y siempre fui criado alrededor del boxeo. Para mí eso ha hecho que la transición sea un poco más natural. Hay algo que puede sonar raro, pero es verdad. A veces no teníamos comida en la casa. A veces el aire acondicionado no funcionaba porque no se podía pagar la cuenta. Pero cuando había una pelea, siempre encontrábamos la manera de verla. Eso te dice mucho. Soy parte de la cultura mexicana. Mi madre es mexicana y a ella le encantan las peleas. Crecí viendo boxeo y viendo a grandes mexicanos como Erik Morales, Juan Manuel Márquez, Marco Antonio Barrera y tantos otros’’.
¿Qué es lo que más querías tomar de aquellos grandes campeones mexicanos?
“El espíritu de un guerrero. El espíritu de no rajarse. Puedes salir cortado, puedes estar lastimado, pero vas a dar todo lo que tienes. Para mí eso es lo más especial: tener ese deseo de darlo todo, independientemente de si ganas o pierdes la pelea’’.
Háblame de tu nuevo oponente. Tenías otro rival originalmente, pero ahora enfrentas a un muchacho mucho más joven. ¿Qué has visto de él?
“El muchacho es bueno. Es peleador y tiene más de 80 peleas amateur. Sabe boxear. Tiene toda esa experiencia y después tiene cuatro peleas profesionales. Además, tiene solamente 20 años. Yo no le voy a quitar ningún mérito. Pero, al mismo tiempo, yo también tengo mucha experiencia. Tengo como mil luchas en mi carrera desde que era niño. También hice boxeo amateur y tengo más de 20 peleas en MMA contra algunos de los mejores del mundo’’.
¿Sientes que esto es una manera de reencontrarte con una parte de tu carrera que pudo haber sido y finalmente no fue?
“Sí, es como regresar. Después de retirarme de UFC, yo ya no quería hacer nada. Quería dedicarme a los negocios y a lo que estoy haciendo ahora. Pero llegaron las oportunidades y también pagan muy bien, así que pensé: voy a hacerlo dos años más’’.
Y al mismo tiempo estás regresando a la lucha pura, compitiendo en RAF. ¿Cómo manejas estar nuevamente en diferentes escenarios, boxeo por un lado y lucha por otro?
“Ya no se trata de mí. Se trata de mi familia. Mientras tenga disciplina, coma bien y no me descuide con ciertas cosas, voy a estar bien. Yo sé que cometí errores. Cuando regresé después de ser doble campeón de UFC, sentí que dejé ir parte de mi juventud. Ahora tengo que aprender de todo lo que me ha pasado y tratar de ganarle a la edad. Tengo que recuperarme y, sobre todo, tener disciplina’’.
¿Esto que estás haciendo ahora es una especie de alivio al retiro que tuviste en UFC? ¿Una cura para el alma?
“No, la verdad que no. Mi meta siempre fue lograr lo que quería: ser campeón olímpico y ser doble campeón de UFC. Eso ya lo conseguí. Esto tiene más que ver con el amor por competir y con el amor por mi familia. Simplemente eso’’.



