Paddy Pimblett quiere tener a Ilia Topuria cerca durante una temporada de The Ultimate Fighter para incomodarlo antes de enfrentarlo dentro del octágono. La idea tiene atractivo para la UFC, que podría alimentar durante semanas una rivalidad que lleva años esperando una pelea, pero también ofrece una posible salida al complicado panorama del peso ligero.
Con Justin Gaethje como campeón y Arman Tsarukyan presionando por su oportunidad, reunir al británico y al hispanogeorgiano como entrenadores permitiría construir un combate importante mientras se decide quién merece disputar el cinturón.
Por ahora, se trata de una propuesta de Pimblett, sin una temporada ni un enfrentamiento anunciados oficialmente. En declaraciones a Kolos MMA recogidas por Alexander K. Lee en MMA Fighting, el británico expresó su deseo de compartir el programa con Topuria y aseguró que podría derrotarlo tan rápido como Conor McGregor venció a José Aldo.
UNA MIRADA A UNA PELEA DEL PASADO
La referencia a aquellos 13 segundos sirve para vender la idea, aunque entre provocar a un adversario y encontrar el golpe que lo derribe existe una distancia que ningún micrófono puede acortar.
El valor de esa pareja para la televisión resulta fácil de entender. Paddy disfruta de la provocación y Topuria difícilmente dejaría pasar sus comentarios sin responder. La UFC tendría material para promocionar el enfrentamiento mucho antes de que comenzara el campamento específico de ambos.
También habría un componente deportivo interesante en verlos enseñar, corregir y dirigir a otros peleadores, porque ser protagonista de una pelea y hacerse responsable del progreso de un equipo exigen cualidades diferentes.
ACEPTAR O NO, SI LLEGA LA PROPUESTAS
Para Topuria, sin embargo, aceptar ese papel supondría tomar una decisión sobre su regreso. Su prioridad es volver a enfrentar a Gaethje y recuperar el campeonato que perdió ante el estadounidense.
Entrar en TUF con Paddy significaría dedicar tiempo a otro rival y exponerse a una pelea que podría acercarlo nuevamente al título, pero también complicar su situación si el resultado le fuera adverso. El tamaño comercial del combate ayudaría a justificar el desvío; la posibilidad de recuperar el cinturón seguiría siendo el verdadero asunto.
Pimblett llega a esta conversación después de someter a Benoit Saint Denis en apenas 52 segundos, una victoria que le permitió reaccionar tras su derrota frente a Gaethje.
Su preferencia, como él mismo reconoce, sería pelear por el campeonato, aunque Topuria representa una oportunidad especialmente valiosa si esa puerta permanece cerrada. Vencer a un hombre que conquistó títulos en dos divisiones tendría un peso enorme en su carrera y daría sustento deportivo a una popularidad que ya le garantiza atención cada vez que aparece.
UNA DIIVISION EN EXTREMO PROFUNDA
Arman es quien obliga a mirar todo esto con mayor cuidado. Su nocaut sobre Mauricio Ruffy en UFC 331 reforzó una candidatura que merece resolverse con una oportunidad titular.
Después de una actuación así, sería difícil explicarle que debe seguir acumulando victorias mientras otros avanzan por el atractivo de sus rivalidades. La UFC puede encontrar buenas razones comerciales para muchas peleas, pero Tsarukyan acaba de ofrecer una razón deportiva muy concreta para enfrentar a Gaethje.
Por eso, una defensa del campeón ante Arman y un enfrentamiento entre Topuria y Pimblett tendrían sentido como dos caminos paralelos. El primero atendería el reclamo del aspirante; el segundo permitiría resolver una cuenta pendiente y producir otro candidato de gran interés.
Es una combinación razonable, aunque dependería de acuerdos, fechas y de que Ilia aceptara disputar una pelea antes de recibir la revancha que busca. Tampoco debería presentarse el eventual duelo con Paddy como una eliminatoria oficial mientras la compañía no lo establezca.
Gaethje conserva una posición privilegiada porque ya derrotó a los dos hombres que podrían sentarse frente a frente en TUF. Para Paddy, volver a encontrarlo sería la posibilidad de demostrar cuánto aprendió de aquella derrota; para Ilia, sería la oportunidad de corregir el golpe más duro de su trayectoria.
Arman plantea un desafío distinto, con su capacidad para imponer presión, luchar y sostener intercambios. Elegir al próximo retador implica decidir qué historia quiere contar la UFC, pero también qué mérito está dispuesta a reconocer.
El resto de los ligeros tendría motivos para observar el calendario con atención. Una temporada de televisión exige compromisos de grabación y promoción, y el peligro aparecería si la construcción de Topuria contra Pimblett terminara retrasando las decisiones deportivas de toda la categoría.
ENTONCES QUÉ HACER CON TUF
La propuesta merece consideración porque puede desembocar en una pelea que muchos desean y ayudar a ordenar las aspiraciones de varios protagonistas.
Para que funcione, la UFC tendría que darle un lugar dentro del calendario sin convertirla en una excusa para aplazar a Arman.
Paddy puede imaginarse como McGregor y asignarle a Ilia el papel de Aldo, pero Topuria tendría derecho a escribir su propia respuesta. Mientras ambos discuten quién humillaría a quién, Tsarukyan tiene razones para exigir que se decida su oportunidad ante Gaethje.



