Jackson Chourio apenas dejó que los Dodgers se acomodaran en su propio estadio.
El venezolano abrió el tercer juego con un cuadrangular ante Blake Snell y puso en marcha otra noche amarga para los campeones defensores. Milwaukee terminó imponiéndose 6-2 y tomó una ventaja de 3-0 en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, una situación que tiene a los favoritos al borde de una despedida mucho más temprana de lo que imaginaban.
A sus 22 años, Chourio juega con una responsabilidad que otros necesitan varias temporadas para asumir. Uno de los pilares de Milwaukee durante la campaña, el muchacho volvió a responder desde el primer turno de una alineación que encuentra distintas maneras de hacer daño.
Su batazo de 391 pies entre el jardín derecho y el central le permitió a los visitantes tomar la iniciativa cuando toda la urgencia estaba del otro lado.
El jonrón fue su segundo de esta postemporada y elevó a siete sus carreras impulsadas. Chourio terminó de 5-1, pero ese único imparable tuvo el valor de obligar a Los Ángeles a perseguir la pizarra desde el comienzo.
En una serie donde los Dodgers apenas consiguen desarrollar su ofensiva, una carrera temprana pesa bastante más de lo que sugiere el marcador.
NO PUEDEN CAPITALIZAR EN CASA
Lo que vino después explicó por qué Milwaukee está a una victoria de la Serie Mundial. Robert Gasser lanzó cinco entradas en blanco, permitió tres imparables y concedió un boleto. Frente a una alineación con nombres capaces de cambiar un partido con un swing, el zurdo sostuvo aquella ventaja mínima sin permitir que el encuentro se le escapara de las manos.
Los Dodgers encontraron una oportunidad en el sexto, cuando Abner Uribe perdió el control y otorgó tres bases por bolas. Will Smith conectó un doble que remolcó a Teoscar Hernández y Kyle Tucker para poner delante 2-1 a Los Ángeles. Por un momento, los campeones tuvieron la ventaja y una ocasión para cambiar el rumbo de la noche.
Pero Milwaukee respondió en el séptimo antes de que esa ventaja pudiera darles tranquilidad. Jake Bauers descargó un cuadrangular de dos carreras con Christian Yelich en circulación y Garrett Mitchell lo siguió con otro vuelacercas.
Snell, que había ponchado a nueve y mantenido a los Brewers a raya después del golpe de Chourio, terminó castigado con cuatro carreras y tres jonrones. La remontada devolvió el mando a Milwaukee, que añadió otras dos anotaciones para asegurar el triunfo.
MILWAUKEE SE LEVANTA
Ese intercambio mostró la diferencia entre ambos equipos. Milwaukee recibió un golpe y contestó de inmediato; Los Ángeles volvió a quedarse buscando el batazo que prolongara su mejor momento. Los Brewers ampliaron a 5-2 en el octavo mediante un lanzamiento descontrolado de Justin Wrobleski y agregaron otra en el noveno con un sencillo de Joey Ortiz que llevó al plato a Cooper Pratt.
Mientras tanto, DL Hall se encargó de apagar la amenaza que había dejado Uribe. El zurdo trabajó dos entradas y un tercio sin carreras, con un hit permitido, dos ponches y ningún boleto, para llevarse la victoria. Trevor Megill consiguió los últimos cuatro outs sin admitir imparables y se apuntó el salvamento. Entre ambos cerraron cualquier posibilidad de una segunda reacción.
LA GRAN OFENSIVA QUE NO HA SIDO
La gran ofensiva de los Dodgers acabó con cinco hits y de 6-1 con corredores en posición anotadora. Freddie Freeman se fue de 4-0, Andy Pagés no conectó en dos turnos y Shohei Ohtani terminó con un sencillo. Hay demasiado talento en ese grupo para darlo por vencido con ligereza, pero Milwaukee lleva tres partidos obligándolo a jugar por debajo de su reputación.
Chourio representa buena parte de la confianza con la que avanzan estos Brewers. Desde el primer puesto del orden, el venezolano aportó el golpe inicial; después aparecieron el poder de Bauers y Mitchell, la contribución de Pratt con tres imparables y un cuerpo de lanzadores que resolvió incluso cuando uno de sus relevistas falló. Milwaukee tiene figuras, pero también respuestas alrededor de ellas.
A Los Ángeles le toca ganar cuatro encuentros consecutivos para defender su corona. Milwaukee necesita uno. Chourio ya puso su bate al servicio de esa última victoria que falta, y los lanzadores de los Brewers están haciendo que cada oportunidad de los campeones parezca más pequeña.



