Jimmie Rivera tiene tres hijas y una razón poderosa para volver al ring después de una derrota. Cada vez que le preguntan por qué insiste en un deporte donde el castigo se recibe sin la protección de los guantes, el antiguo peleador de UFC piensa en el ejemplo que deja en casa. Puede aceptar que una noche el rival sea mejor. Lo que no quiere enseñarles a sus pequeñas es que un tropiezo basta para abandonar el camino.
Este sábado 17 de octubre, Rivera enfrentará a Brandon Meyer en la pelea coestelar de BKFC 95, en el Prudential Center de Newark, Nueva Jersey. Será una nueva oportunidad para competir cerca de su gente y poner a prueba un boxeo que, según cuenta, lleva en la sangre. Su abuelo materno participó en los Golden Gloves, sus raíces familiares se reparten entre Italia y Puerto Rico, y entre los peleadores que marcaron su afición aparecen Arturo Gatti y Miguel Cotto.
La transición desde las artes marciales mixtas también le ha permitido descubrir una preparación que siente menos exigente para su cuerpo y unas condiciones económicas que influyeron en su decisión. Pero Rivera conserva inquietudes que van más allá de la próxima pelea.
Le gustaría ponerse los guantes y mostrar con mayor espacio la técnica que a veces queda sepultada bajo los intercambios del boxeo a mano limpia. En conversación con Serebro en los Deportes, explicó qué encontró en BKFC, por qué sigue adelante y qué debe saber cualquier colega de MMA que quiera acompañarlo en esta aventura.
Desde aquel peleador que salió de UFC hasta el que eres hoy en BKFC, ¿qué ha cambiado?
“Cuando hablamos como peleadores, siempre miramos el dinero, el contrato y esas cosas. Eso es importante. Pero también me intrigaba este deporte. No todo el mundo puede hacerlo. Hay que tener mucho corazón y ser duro. Además, me encanta el boxeo. Mi madre era italiana y mi abuelo fue boxeador de Golden Gloves. Mi padre era puertorriqueño, así que pelear también formaba parte de ese lado de la familia. El boxeo siempre estuvo en mi sangre. Muchas de mis peleas en UFC tuvieron bastante intercambio de golpes. Disfruto esto, es algo diferente y BKFC está creciendo’’.
¿Qué terminó de convencerte de que este era el camino que querías tomar después de UFC?
“Los números eran buenos comparados con UFC, no voy a mentir. Además, dedicarme solamente al boxeo ha sido mucho menos exigente para mi cuerpo que hacer MMA. Hay una gran diferencia entre boxear y tener que trabajar también kickboxing, ground and pound, jiu-jitsu y todo lo demás. Ahora entiendo por qué muchos boxeadores pueden prolongar sus carreras. Disfruto el entrenamiento. Puedo entrenar, sentirme bien y regresar al día siguiente para hacer lo mismo. Me ha gustado mucho la transición’’.
¿Te gustaría llevar esa nueva etapa al boxeo con guantes?
“Sí. Siempre me ha gustado la idea de llevar mi carrera de boxeo más lejos y hacer algo más allá del boxeo a mano limpia. Estoy abierto a distintas promociones. No puedo decir que quiera estar únicamente en una. Me gustaría ponerme los guantes, disputar asaltos de tres minutos y mostrar realmente mi boxeo. A veces, a puño limpio, se pierde parte de ese aspecto porque la pelea se convierte en una guerra. A los aficionados les gusta y no digo que sea malo. Pero también disfruto ver la técnica, las pequeñas trampas y la manera de preparar los golpes’’.
Con raíces italianas y puertorriqueñas, ¿qué boxeadores te marcaron cuando eras niño?
“Arturo Gatti, por su coraje y su determinación. También me encanta Miguel Cotto. Disfrutaba mucho verlo lanzar sus golpes. Ellos fueron dos de mis grandes referentes mientras crecía viendo boxeo. Dos de mis favoritos’’.
Tus peleas en BKFC han tenido mucho castigo y mucha acción. Algunos llegan, pierden y deciden que este deporte no es para ellos. ¿Qué te impulsa a seguir?
“Si me rindo después de una derrota, ¿qué les estoy enseñando a mis hijas? ¿Cómo voy a ser un ejemplo? Eso es muy importante para mí. Tengo tres niñas, de cinco años, cuatro años y cinco meses. También hay personas que me observan y quizá yo ni siquiera lo sé. ¿Cómo voy a decirles que, si pierdo, no regreso para intentarlo otra vez? En la vida siempre habrá fracasos. Lo importante es aprender de ellos y avanzar. Eso es lo que intento mostrar’’.
¿Pelear tan cerca de casa representa presión o te produce un placer especial?
“Significa que tengo que trabajar todavía más duro para representar a Nueva Jersey. Eso es lo que debo hacer. Pelear en casa te da ese combustible para exigirte aún más. Y me encanta’’.
¿Qué ves en Brandon Meyer cuando estudias sus peleas?
“Le gusta el intercambio. Es un tipo duro, un rival difícil. Lanza combinaciones y tiene sus particularidades, pero lo principal es que es duro. No importa si un peleador tiene un récord de 3-4, de 4-3 o si está debutando. Cada persona que se pone delante es un oponente difícil. No subestimo a nadie por lo que haya hecho antes. Le doy respeto mientras ese respeto sea correspondido’’.
Si mañana alguien de UFC o de MMA te dice que quiere probar suerte en BKFC, ¿qué consejo le darías?
“Que se asegure de saber boxear. Hay muchos peleadores de MMA que son muy buenos combinando disciplinas o trabajando la lucha, pero aquí necesitas poder boxear. Y hay otra cosa. Esto no es para todo el mundo. Tienes que estar preparado para recibir un golpe en la cara y devolverlo’’.




