Piera Rodríguez tiene bastante claro lo que quiere hacer si este sábado supera a Talita Alencar. Primero, volver a encontrarse con Gillian Robertson, la mujer que le provocó su primera derrota profesional. Después, buscar el cinturón de UFC.
La venezolana no se salta el compromiso que tiene delante, pero tampoco esconde sus ambiciones en un momento en que tres victorias consecutivas han reforzado su confianza.
“La Fiera” asegura que la determinación siempre estuvo ahí, incluso cuando encadenó dos derrotas y el camino se complicó. Lo que ha incorporado es una mejor comprensión de su oficio. Su establecimiento en Las Vegas, el entrenamiento en Xtreme Couture y el acceso a los especialistas del Instituto de Rendimiento de UFC le han permitido acompañar aquella combatividad con herramientas técnicas, estratégicas y científicas. “Solo el fuego no te va a llevar a ningún lado en esta carrera”, reconoce.
Graduada en psicología, Rodríguez también ha trabajado para que sus dos versiones aprendan a convivir. Está la mujer racional que estudia, interpreta y pone límites, y está la peleadora que quiere salir a imponer su voluntad. Asegura que ahora ambas se entienden mejor. De esa relación, de los peligros de Alencar y de las cuentas pendientes que todavía alimentan sus aspiraciones habló con Serebro en los Deportes.
Vienes de tres victorias consecutivas después de haber sufrido dos derrotas. ¿Qué cambió en ese recorrido?
“La verdad, no cambió absolutamente nada en cuanto a mi enfoque. Sigo trabajando súper duro por cada una de mis peleas y por cada una de mis victorias. Para mí, las dos derrotas fueron súper controversiales. Si te fijas en las peleas, tampoco fue que me estuvieran dando una paliza. Una la perdí por descalificación, no porque estuviera perdiendo.
Son cosas que pasan, experiencias, baches del camino. Sigo súper enfocada desde el día uno, con la determinación de siempre y ahora disfrutando un poco más el proceso, con más experiencia y más madurez’’.
¿Qué ha significado establecerte en Las Vegas y entrenar en Xtreme Couture?
“Mudarme a Las Vegas ha sido un factor bastante determinante en mis actuaciones. Estoy en el Instituto de la UFC y recibo muchísima más ayuda en la parte de rendimiento como atleta. Me ayudan y me guían muchísimo, sobre todo con mis lesiones.
Estoy rodeada de profesionales de muy alto nivel y también de entrenadores. Siento que, si tengo una duda con respecto a cualquier área del deporte, puedo preguntársela a muchísimas personas porque hay demasiado nivel aquí. Me siento muy afortunada y creo que estoy en el momento y en el lugar adecuados para lograr mis metas’’.
A tu confianza personal se suma ahora todo ese respaldo profesional. ¿Hasta dónde te invita a soñar esa combinación?
“Es algo que aprendí en la carrera. Siempre he sido muy aguerrida, pero solo el fuego no te va a llevar a ningún lado. Necesitas también la parte técnica, la parte estratégica y la parte científica.
Siento que eso fue lo que añadí en los últimos años y mi carrera se ha elevado a otro nivel porque ya entiendo muchísimo más este deporte. Ahora estoy en un punto en que disfruto absolutamente todo y estoy lista para apretar el acelerador y enfrentar los próximos retos. Estoy a otro nivel actualmente y quiero demostrarlo en el octágono lo más pronto posible’’.
¿Qué riesgos identificas en Talita Alencar, tu rival de este sábado?
“Obviamente, viene con una base de jiu-jitsu muy fuerte, pero esto es artes marciales mixtas. Creo que hay muchos huecos dentro de su juego, sobre todo en cómo va a lograr llevarme al suelo.
Creo que se va a exponer mucho porque no se lo voy a poner nada fácil en la lucha. Va a ser un gran problema para ella intentar llevarme al suelo y estoy preparada para enfrentarla en cualquier área.
Mientras más rápida y efectiva pueda ser en esta pelea, mejor para mí. Eso es lo que quiero imponer el sábado, pero no tengo miedo de estar en ninguna área de la pelea con ella. Estoy muy preparada para todo lo que trae’’.
Sin revelar la estrategia, ¿cómo trabajas ese proceso que va desde defender un derribo hasta reaccionar si la rival consigue desequilibrarte?
“Doy seminarios y explico muy detalladamente que el derribo tiene diferentes fases. Primero está el contacto, el choque, ese momento en que los dos cuerpos se conectan y entran en un intercambio mucho más cercano.
Luego viene la transición del derribo, cuando te lo están empezando a hacer. Y cuando sientes que ya te tomaron la cadera o el control del cuerpo, hay un último instante para buscar la inversión.
He estudiado muchísimo esto, lo he explicado en muchos seminarios y siento que cada día lo perfecciono más. He llegado a entender cuándo es el momento de dejar el choque y pasar a la inversión. Eso se aprende estudiando y sintiéndolo en el gimnasio para poder aplicarlo en las peleas. Siento que ya lo entendí muy bien y estoy mucho más afilada en esos aspectos’’.
Si consigues tu cuarta victoria consecutiva, ¿qué le pedirías a UFC? ¿Tienes un nombre en mente?
“Después de esta victoria quiero ir por Gillian Robertson, que me causó la primera derrota dentro de UFC. La verdad, no quedé conforme.
Hubo muchos factores que influyeron en esa pelea. No quise parar la pelea, pero no estaba en mi mejor condición de salud. Y después de Gillian Robertson quiero ir por el cinturón’’.
Estudiaste psicología. ¿Cuánto has tenido que hablar contigo misma para encontrar el equilibrio entre la mujer y la peleadora?
“Ha sido una conversación y una batalla interna constantes entre mi parte más racional, más calmada, más inteligente, digamos, y esa parte de fuego, de La Fiera, que siempre está luchando por salir.
Pero siento que por fin se llevan y se entienden muy bien. Cuando toca sacar a La Fiera, Piera la deja salir. Y cuando toca guardarla, a Piera le toca recoger a La Fiera. Siento que he integrado muy bien esas maneras de luchar conmigo misma.
La salud mental es súper importante para mí. Por eso también tengo psicólogos dentro de mi equipo. El cuerpo necesita prepararse, pero la mente también tiene mucha carga, sobre todo en este deporte que hacemos’’.
¿Te ves enseñando después de tu carrera competitiva, utilizando tanto tu experiencia como peleadora como tus conocimientos de psicología?
Totalmente. Siento que cuando termine mi fase competitiva puedo aportar muchísimo a los jóvenes que vienen subiendo, sobre todo a nuestros jóvenes latinos que no han tenido las herramientas.
Estoy dispuesta a colaborar como sea posible para enseñarles y que no tengan que pasar por tantos tropiezos como yo pasé. Y, obviamente, ayudar también en esa parte de la salud mental dentro del deporte.



