El pasaje de regreso a casa tiene ahora otro sabor. Los Rays se marcharon de Cleveland con dos victorias consecutivas, la ventaja en la maleta y una oportunidad que hace apenas unos días parecía bastante más lejana.
Tanto se movió el péndulo de esta Serie de Campeonato que Tampa Bay podría acostarse este lunes con el título de la Liga Americana y los boletos para la Serie Mundial.
La victoria dominical de 3-1 en el Progressive Field colocó a los Rays delante 3-2 y cambió las obligaciones de cada cual. Tampa Bay necesita ganar una vez más. Cleveland tiene que hacerlo dos veces, ambas como visitante. El sexto encuentro será este lunes, a las 8 de la noche, en el Tropicana Field, donde también se disputaría un séptimo choque el martes si los Guardianes consiguen prolongar la pelea.
TODO HABÍA SIDO MUY PAREJO
Hasta el cuarto partido, ambos equipos se habían turnado las victorias, sin que ninguno pudiera alejarse demasiado. Los Rays rompieron esa secuencia precisamente fuera de casa.
Primero encontraron los batazos para igualar la serie; después recibieron de Drew Rasmussen una apertura que les permitió tomar el control. Ahora les toca demostrar que saben jugar con la oportunidad de cerrar delante de su gente.
Rasmussen fue el hombre indicado para una tarde que pedía serenidad. Trabajó siete entradas de cuatro imparables y una carrera, concedió un boleto y ponchó a seis.
Mientras Cleveland buscaba una manera de meterse en el juego, el derecho fue consumiendo outs y acercando a los Rays a esa zona del calendario donde cada victoria vale meses de trabajo.
Una apertura así también tiene consecuencias para el lunes. Permite resolver buena parte del encuentro con un solo brazo y reduce la cantidad de decisiones que deben tomarse desde el dugout.
En una serie que continúa sin una jornada de descanso para el viaje de regreso, haber recibido siete entradas de su abridor constituye una ventaja que Tampa Bay tiene razones para agradecer.
YANDY INMENSO POR ESTOS DIAS
Yandy Díaz, por su parte, volvió a darle movimiento a la ofensiva. El cubano terminó de 5-3, con un doble y una anotada, y abrió el partido con el extrabase que puso en marcha la primera amenaza. Su presencia en circulación obligó a Cleveland a trabajar bajo presión desde temprano. En octubre, un primer bate que encuentra las bases con esa frecuencia puede cambiarle el pulso a todo un lineup.
Los Rays anotaron una vez en cada uno de los primeros tres episodios. Jonny DeLuca empujó la inicial mediante un boleto con las bases llenas; Jonathan Aranda produjo la segunda con un sencillo y Liam Hicks llevó la tercera al plato con otro imparable.
Tampa Bay construyó su ventaja por partes, con paciencia para aceptar un pasaporte y contacto para aprovechar las oportunidades siguientes.
También quedó una cuenta pendiente. Doce imparables produjeron apenas tres carreras, una relación que invita a celebrar con cierta prudencia. Los Rays pudieron haberle dado más tranquilidad a su pitcheo y terminaron defendiendo una diferencia que mantenía a Cleveland a un swing del empate.
Para cerrar una serie conviene cobrar mejor las ocasiones, porque el rival que juega por su supervivencia suele encontrar fuerzas hasta donde parecía no quedarle ninguna.
Bryan Baker protegió esa ventaja en el noveno y consiguió su quinto salvamento de esta postemporada. Hubo un boleto que sostuvo la incertidumbre, pero el cerrador completó el trabajo.
Víctor Mesa Jr., quien entró a defender el jardín derecho, terminó de 3-0. Esta vez el protagonismo cubano con el bate le correspondió a Yandy, dentro de un triunfo que dejó a Tampa Bay a las puertas de su tercera participación en el Clásico de Otoño.
¿Alcanza todo eso para pensar que los Rays pueden terminar la serie este lunes? Sí. Tienen la ventaja, vienen de ganar dos veces en terreno ajeno y regresan a un parque donde tendrán dos oportunidades para conseguir un triunfo.
Pero Cleveland todavía puede obligarlos a jugar ese partido que nadie quiere cuando ya estuvo tan cerca de celebrar. El péndulo se movió a favor de Tampa Bay. Ahora falta detenerlo allí durante nueve entradas más.



