El panorama del peso wélter de UFC acaba de acomodar varias piezas sobre el tablero. Carlos Prates ya habla de Islam Makhachev como una pelea confirmada por el campeonato de las 170 libras para enero de 2027, y aunque todavía falta que UFC haga oficial la fecha y la cartelera, el brasileño dejó claro que ese es el combate que tiene delante.
“Islam Makhachev, ya está confirmado. No sé cuándo, pero lo haré. Me gustaría que fuera en Las Vegas, en diciembre, pero no creo que sea posible, quizás en enero”, dijo Prates al referirse al próximo capítulo de su carrera.
La declaración encaja con lo que venía tomando forma después de UFC 330. Makhachev defendió el cinturón frente a Ian Machado Garry el pasado 15 de agosto en Filadelfia, imponiéndose por decisión unánime 49-46, 49-46 y 48-47. El triunfo extendió a 17 su récord de victorias consecutivas dentro del Octágono.
Ahora Prates aparece como el siguiente hombre en la fila y, de concretarse el combate en enero, la división podría entrar en una etapa particularmente interesante.
Porque hay una pelea que parece estar esperando su momento. Morales y Garry, dos caminos que vuelven a cruzarse Si Prates es quien recibe la oportunidad titular, ¿qué queda para Michael Morales e Ian Machado Garry?
Una respuesta bastante natural: que se enfrenten entre ellos. No sería simplemente una pelea para llenar una cartelera. Sería un choque entre dos de los principales aspirantes de la división y, sobre todo, entre dos peleadores que ya tienen una historia reciente de declaraciones, provocaciones y desafíos públicos.
Garry viene de disputar cinco asaltos con Makhachev y perder por decisión, mientras que Morales continúa buscando esa primera oportunidad por el campeonato. El irlandés, de hecho, ya señaló públicamente que Morales es el rival que tiene sentido para su próximo combate.
Y Morales tampoco parece tener problemas con la idea.
La tensión entre ambos llegó incluso al backstage de UFC 330, donde Garry tuvo un intercambio con el ecuatoriano después de su pelea con Makhachev y le dejó claro que estaba dispuesto a llevar al Octágono algunas de las palabras que se habían cruzado anteriormente.
Pero ahora hay algo más importante que las palabras: el calendario.
Si Prates realmente enfrenta a Makhachev en enero, Morales y Garry tienen una ventana perfecta para enfrentarse antes de que el campeón vuelva a defender el cinturón.
Una pelea que podría definir al próximo retador La lógica competitiva también resulta interesante. Prates ya sabe lo que significa compartir el Octágono con Garry. En abril de 2025, el irlandés derrotó al brasileño por decisión unánime después de cinco asaltos.
Pero desde entonces Prates ha continuado creciendo hasta convertirse en uno de los nombres principales de la división.
Morales, mientras tanto, mantiene su condición de invicto y ha ido escalando posiciones con una combinación de tamaño, potencia y juventud que lo convierte en uno de los proyectos más peligrosos de las 170 libras.
De ahí que una pelea Morales-Garry tenga algo que va más allá de una simple rivalidad. El ganador podría quedar perfectamente colocado para desafiar al ganador de Makhachev-Prates.
Eso convertiría la pelea en una especie de eliminatoria no oficial por el campeonato, aunque obviamente dependería de los resultados, los tiempos de recuperación y de las decisiones de UFC.
Y hay otro detalle que hace todavía más interesante el posible enfrentamiento. Garry ya estuvo a cinco asaltos de distancia del campeonato. Morales todavía no ha tenido esa oportunidad.
Para el irlandés, vencer a Morales significaría recuperar rápidamente su posición en la conversación titular después de su derrota ante Makhachev. Para el ecuatoriano, derrotar a Garry sería la manera más contundente de demostrar que está listo para entrar directamente en la élite de la categoría.
El campeón puede esperar… pero la división no
Makhachev, por su parte, tiene ahora un calendario bastante definido. El campeón viene de una defensa exigente ante Garry y ha manifestado su intención de volver antes del inicio del Ramadán en febrero de 2027, aunque también ha lidiado con problemas físicos después de su última pelea.
Si enero termina siendo la fecha elegida, Prates tendrá su oportunidad y la división tendrá que moverse alrededor de ella. Ahí es donde Morales-Garry empieza a tener todavía más sentido.
Dos contendientes que quieren el cinturón. Dos estilos diferentes. Una rivalidad que ya comenzó a calentarse fuera del Octágono. Y un campeonato que, salvo una sorpresa, estará ocupado durante los próximos meses.
La UFC todavía no ha hecho oficial Morales contra Garry. Tampoco existe, por ahora, una fecha definitiva anunciada para Makhachev contra Prates.
Pero si las piezas terminan cayendo como parecen estar cayendo, enero podría dejar mucho más que un nuevo capítulo en el reinado de Makhachev.
Podría dejar definido al próximo hombre que toque a la puerta del campeón.
Y para llegar allí, Michael Morales e Ian Machado Garry podrían tener que pasar primero por el uno al otro.



