Natalia Silva salió de UFC 332 con el cinturón del peso mosca, aunque conquistar una división y ofrecer una pelea que permanezca en la memoria son asuntos diferentes. Su victoria por decisión unánime sobre Wang Cong, con tarjetas de 48-47, 48-47 y 49-46, le dio una recompensa enorme en Salt Lake City.
El combate, sin embargo, dejó abierta una pregunta legítima: ¿vimos una actuación capaz de impulsar las MMA femeninas o una coronación cuyo resultado tendrá más recorrido que sus imágenes?




