
Ailín Pérez no parece dispuesta a mirar demasiado hacia atrás. Para la argentina, cada pelea representa una versión nueva de sí misma y el sábado, cuando se mida con Norma Dumont, número dos del ranking, piensa presentarse como la versión más completa que haya pisado el octágono.
No es solamente una cuestión de confianza: después de seis victorias consecutivas, la peleadora siente que su evolución técnica acompaña una seguridad que ya forma parte de su identidad.
La pelea tiene además una dimensión evidente dentro de la división. Dumont está colocada por encima de Pérez en el escalafón, pero la argentina no quiere detenerse demasiado en los nombres ni en las posiciones.
En su cabeza hay un objetivo mucho más concreto: ganar y acercarse al cinturón. Y si algo ha quedado claro durante la conversación es que Pérez no tiene intención de esconder su personalidad, esa misma que la ha convertido en una de las figuras más reconocibles de la nueva generación argentina en UFC.
Detrás de esa seguridad también existe una historia de sacrificios. Madre de un niño que está próximo a cumplir nueve años, Pérez recuerda aquellos primeros días en los que salía de su casa en busca de entrenamiento y compara esa versión de sí misma con la mujer que hoy compite en el escenario más importante de las artes marciales mixtas. Su mensaje, tanto dentro como fuera de la jaula, es el mismo: salir de la zona de confort, asumir riesgos y perseguir aquello que realmente se desea.
Llegas con seis victorias consecutivas. ¿Es este el mejor momento de tu carrera?
“Yo siento que siempre es el mejor momento de mi carrera, porque llego a las peleas con este nivel de confianza y con mucha más técnica que en las peleas anteriores. Siempre va a ser mi mejor momento porque eso es lo que busco: mantener esta racha activa’’.
Tu rival es la número dos del ranking y tú eres la número cuatro. Las implicaciones de esta pelea son enormes. ¿La sientes como la antesala de algo definitivo?
“Cien por ciento. No solamente siento que es la pelea que necesito para poder pelear por el cinturón, sino que Norma Dumont no importa acá. Lo que importa soy yo, ganarle a ella e ir a buscar mi cinturón’’.
¿Qué lectura haces de Norma Dumont como rival?
“Cuando veo a Norma Dumont me genera tranquilidad de mi parte porque ella está muy nerviosa. De hecho, tuvimos enfrentamientos hace muchos meses en el Performance Institute, donde ella siempre se ve manifestando agresión hacia mí, siendo que vamos a pelear el sábado. Yo digo: “Nena, ubícate, no seas irrespetuosa”.
¿Por que reacciono asi?
“Lo que pasa en redes sociales a ella le molesta mucho. Estoy mucho en su cabeza y ese es el factor a favor que tengo sobre esta pelea. A mí Norma Dumont me genera tranquilidad.’’.
Recuerdo aquel problema con Joselyne Edwards. ¿Por qué sientes que generas ese tipo de reacción en tus oponentes?
“Primero porque soy más bonita que ellas, soy más linda. Y también porque soy una atleta diferente. Confío mucho en mí y no me importa el qué dirán, no me importan los haters. Esa es la diferencia que tengo con otras peleadoras que quizás tienen una duda de confianza. Y si tenés duda conmigo, ya perdiste. ¿Me entendés? Y más si me subestiman, porque yo soy una peleadora que, además de no ser valorada, es subestimada. Y después, cuando llega el momento de la pelea, vuelvo a ganar’’.
¿Sientes que tus oponentes todavía no te toman en cuenta como deberían?
“Lo digo sobre mis oponentes. Todas dicen: “Ailín Pérez y no sé qué...”. Sí, ¿y después quién gana? Ailín Pérez. Entonces están equivocadas’’.
Hiciste un cambio importante de esquina y llegaste a MMA Science. ¿Qué te motivó?
“Me motivó el cambio de estilos. En MMA Science respetan mi estilo grappler, obviamente, pero siempre evolucionando mi striking. Por eso esta pelea a mí me hace sentir especial, porque siento mi cuerpo preparado para intercambiar con Norma, que es donde ella hace su juego en el striking, y no temo para nada plantarme en el octágono con ella.
“Elegí MMA Science porque no solamente tiene muy buenas técnicas, sino que los coaches y mis partners están ready también para entrenar a la hora que sea. Y me dejan ser cien por ciento quien soy yo. Eso es muy importante: dejar ser naturalmente al atleta que sea y que elija las opciones que tiene para ser una atleta feliz’’.
Y ellos tienen una relación importante con Amanda Nunes.
“Sí, pero eso ya no pasó más porque yo le robé los coaches, entonces está enojada conmigo (risas). Hay una interna ahí medio picante con Amanda Nunes. Pero si ella es la próxima, yo también voy a estar lista para ella’’.
Ya que mencionas a Amanda, ¿cómo ves su pelea con Kayla Harrison?
“Yo siento que va a ganar Kayla. Le duele el cuello a Kayla todavía, pero siento que va a ser la favorita. Hubiera sido diferente si los coaches estuvieran con Amanda; la daría como ganadora. Pero como eso ya no pasa, la doy como ganadora a Kayla Harrison’’.
¿Ya te visualizas peleando por el título contra Amanda o Kayla?
“Ellas no quieren pelear conmigo. No están interesadas en pelear con la nueva generación, con esta versión, con este prime argentino. Están un poco cagadas, como te dije. Amanda tiene miedo, está enojada porque le quité los coaches y los partners, y a Kayla Harrison le duele el cuello. Yo creo que después de esta pelea se va a retirar.
Tú te haces llamar “Fiona”, princesa y ogro. ¿Cómo es realmente Ailín?
“Princesa en el pesaje, ogra en la jaula. Y en los entrenamientos también, porque Fiona entrena con los hombres. Mis partners son hombres y mis coaches son hombres. Por eso me gusta ver el MMA masculino más que el femenino. Tengo un estilo más masculino y eso es lo que también me hace diferente a las peleadoras’’.
Hace un tiempo hablamos mucho de tu hijo y de los sacrificios que hacías para demostrarle que los sueños son posibles. ¿Él entiende ahora todo lo que estás haciendo?
“Sí, porque me está ayudando la abuela a que lo entienda. Yo cada vez que tengo que viajar sigo sacrificándome como me sacrifiqué desde el día uno. Esa Ailín que salía de su casa buscando entrenamiento la sigo haciendo para mis peleas, para mis campamentos.
“No es fácil ser madre de un niño varón (risas). Además, va a cumplir nueve años pronto. Sus recuerdos son: “Mamá pelea en la UFC”. Entonces yo creo que él me va a recordar siempre siendo una madre guerrera.
“Pero nada hubiera pasado si no hubiese tenido la ayuda de la abuela también, porque es la que está ahí atrás, al pie del cañón, en cada decisión que yo hago, sea de entrenamiento o sea un viaje de trabajo. Pero Adiel entiende todo’’.
Comenzaste en los deportes de combate a los 12 años. Hiciste Sanda, Muay Thai, boxeo, jiu-jitsu, wrestling... ¿Qué le dirías hoy a aquella niña para que llegara a ser la Ailín que eres?
“¡Guau! Que no se calle nada, que siga para adelante. No me arrepiento de nada. Ni siquiera me arrepiento de haber dejado a mi hijo, porque fueron buenas decisiones. Cada vez que tomo una decisión que es difícil... todos queremos la conformidad, ¿no? Trabajamos para estar conformes, para tener nuestra comida, nuestra familia feliz, todo perfecto. Pero tomar decisiones saliendo de la zona de confort es muy difícil y siento que no todos lo hacen.
“Tomar ese riesgo me hace ser diferente y no me arrepiento de eso, porque cada viaje que he hecho, cada pelea, cada campamento me ha transformado en esta peleadora. Por eso siempre digo que la próxima pelea siempre es mejor que la última que hice, porque eso es lo que busco en los campamentos: evolucionar’’.
Argentina ha dado grandes peleadores y ahora hay una nueva generación creciendo en UFC. ¿Qué significaría para ti tener el cinturón de campeona?
“Yo estoy acá en representación de las mujeres también, para demostrar que sí se puede. Vengo de un barrio muy humilde. Me crié en Zárate y después fui madre en Concordia, otro barrio muy humilde en Argentina, donde no tenía los recursos, no tenía la ropa, no tenía las técnicas.
“Saliendo de mi zona fui escalando. Entonces soy un ejemplo de que sí se puede siendo mujer y madre. ¿Qué hay de los hombres? No digo que el camino sea más fácil porque tienen más competencia, pero si yo pude, el hombre también puede.
“Mi mensaje para todas esas personas es que no se conformen con poquito, que vayan a buscar lo que realmente quieren, lo que realmente sueñan y siempre... que no importe lo que diga el circo’’.
Para cerrar: el sábado tienes a Norma Dumont enfrente. ¿Cómo termina esta historia?
“Lista para ganarle a Norma Dumont. La voy a noquear este sábado y voy a abrir una posibilidad titular. Sea con quien sea, a mí no me importa quién sea la próxima rival. A mí me importa Ailín Pérez’’.


