Osleys Iglesias fue acumulando castigo, cerrándole las posibilidades y convirtiendo la primera defensa de su corona de la Federación Internacional de Boxeo en otro argumento para reclamar las grandes peleas del peso supermediano.
El cubano conservó sus títulos FIB e IBO este jueves en el Théâtre Capitole de Quebec, donde el excampeón mundial Mikkel Kessler lanzó la toalla en el séptimo asalto para proteger a su pupilo. Zaren seguía dispuesto a combatir, pero su voluntad ya no alcanzaba para equilibrar una pelea que Iglesias había puesto bajo su control.









