Raúl Rosas Jr. ganó una pelea que durante largos minutos parecía escapársele de las manos. Cuando llegó el quinto asalto, después de recibir un castigo tremendo de Raoni Barcelos, todavía encontró fuerzas para buscar el derribo que precedió al desenlace.
Esa reacción merece admiración. También deja una pregunta que ninguna celebración debería tapar. ¿Qué huella puede dejarle una noche así a un peleador de apenas 21 años?




