Tampa Bay regresa a casa con dos derrotas que duelen por lo cerca que estuvo de evitarlas.
Milwaukee ganó el primero por una carrera y repitió la diferencia en el segundo, después de borrar una desventaja de cuatro anotaciones. Los Rays han podido competir con los Cerveceros. Lo que todavía no han conseguido es cerrarles un partido, una diferencia que comienza a pesar demasiado en esta Serie Mundial.
El tercer encuentro, previsto para este lunes a las 8 de la noche en el Tropicana Field, obliga a Tampa Bay a responder antes de que el margen de recuperación prácticamente desaparezca. Un 0-3 dejaría a los Rays necesitando cuatro victorias consecutivas contra un adversario que aprovecha cualquier resquicio.
Todavía hay espacio para cambiar la serie, pero ese cambio debe comenzar con algo más que el entusiasmo de volver a casa.
EL DUELO EN EL MONTÍCULO
Freddy Peralta tendrá la primera responsabilidad frente al zurdo Robert Gasser. El dominicano llega con efectividad de 1.08 en cuatro apariciones durante esta postemporada; Gasser apenas ha permitido una carrera en nueve entradas repartidas entre dos aperturas.
Por los antecedentes recientes de ambos, Tampa Bay no puede contar con que el partido se le abra fácilmente desde el montículo contrario.
Para Peralta, enfrentar a su antigua organización añade una historia atractiva, aunque el verdadero desafío será mucho más práctico. Necesita adelantarse en la cuenta y conseguir que Milwaukee persiga sus lanzamientos de remate.
Si debe buscar ponches desde cuentas desfavorables, los turnos se alargarán y su permanencia podría acortarse precisamente cuando los Rays necesitan estabilidad.
La paciencia de los Cerveceros merece atención especial. Tampa Bay ya comprobó que una ventaja temprana no basta para quitarles la iniciativa. En el segundo encuentro, Milwaukee fue descontando hasta transformar el 0-4 en una victoria de 5-4. Esa remontada obliga a los lanzadores de los Rays a sostener la ejecución durante toda la noche, sin interpretar un buen comienzo como una señal de que lo más difícil pasó.
Peralta debe atacar, pero atacar con criterio. Frente a una alineación capaz de fabricar carreras, regalar boletos puede ser tan peligroso como dejar una recta en el centro.
Conviene obligar a Milwaukee a ganarse cada corredor y evitar que un inning manejable crezca por la combinación de una base por bolas, un avance y un sencillo.
AUMENTA LA IMPORTANCIA DE YANDY Y JUNIOR
Del otro lado, Gasser plantea una prueba de disciplina para los bateadores locales. Ante un zurdo, Yandy Díaz y Junior Caminero adquieren especial importancia como amenazas derechas, aunque Tampa Bay necesita construir oportunidades alrededor de ellos. Llegar con corredores a sus turnos vale mucho más que pedirles un jonrón cada vez que se acercan al plato.
Mi lectura es que los Rays deben buscar contacto fuerte por el centro y hacia la banda contraria, sin permitir que la urgencia los lleve a perseguir lanzamientos fuera de la zona. Un turno paciente también puede terminar pronto si aparece una pelota buena para batear. El objetivo debe ser seleccionar mejor, no acumular pitcheos por obligación.
Hay otra corrección indispensable. Tampa Bay anotó sus cuatro carreras del sábado en el primer episodio y después no volvió a pisar el plato. Frente a este rival necesita una ofensiva que reaparezca, que agregue una carrera cuando tiene ventaja y que obligue al contrario a seguir tomando decisiones difíciles. Milwaukee ya demostró cuánto puede hacer con un partido que permanece a su alcance.
Por eso tampoco bastaría con sacar temprano a Gasser. Los Rays deben producir mientras lo enfrentan y mantener buenos turnos contra el relevo. Cambiar de lanzador no garantiza que el trabajo se vuelva más sencillo. Si Tampa Bay deja escapar sus primeras oportunidades, puede encontrarse otra vez dependiendo de un batazo tardío para rescatar la noche.
ATENCIÓN AL DETALLE
Kevin Cash también tendrá que dirigir atento al momento del juego. Si Peralta domina, habrá razones para darle continuidad; si comienza a perder comando ante una parte peligrosa de la alineación, la urgencia aconseja actuar antes de que llegue el batazo decisivo.
En un partido de esta importancia, el relevo adecuado puede necesitarse en el sexto inning, aunque el libreto habitual lo reserve para después.
Veo argumentos para una respuesta de Tampa Bay. Peralta le ofrece una posibilidad real de controlar el marcador y la ofensiva ha mostrado que puede hacer daño. Mi inclinación es hacia los Rays en un encuentro cerrado, siempre que acompañen el pitcheo con mejores turnos y eviten regalar oportunidades.
Volver a casa les cambia el escenario. Para cambiar la Serie Mundial tendrán que sostener durante nueve entradas lo que hasta ahora solo han conseguido por tramos. El lunes necesitan convertir una noche competitiva en una victoria, antes de que competir deje de ser suficiente.



