Orlando vivió una buena noche de boxeo con los triunfos de Ronny Álvarez y Jordan Orozco, dos jóvenes que siguen alimentando las esperanzas de Cuba y Nicaragua de contar con futuros campeones mundiales. Álvarez impuso su calidad ante el español Narciso Carmona, a quien castigó al cuerpo durante tres asaltos hasta impedirle salir para el cuarto episodio en el Caribe Royale. El supermediano cubano elevó su marca a 8-0, con siete victorias antes del límite, y volvió a mostrar esa combinación de técnica y pegada que invita a seguir de cerca sus próximos pasos.
Orozco recorrió un camino bastante más complicado frente al cubano Yusniel Abrahante, quien llevó la mejor parte durante los primeros cinco asaltos, pero encontró en una contundente mano al hígado la llave para cambiar el combate y terminarlo por nocaut técnico en el sexto. Si Álvarez confirmó su crecimiento con una actuación de dominio, el nicaragüense demostró que también sabe resolver cuando la noche viene torcida. Ambos conservaron sus invictos en una velada que ofreció buenas razones para pensar que sus nombres seguirán ganando espacio en el boxeo.







