A Ermal Hadribeaj le faltó un segundo para escuchar la última campana. Uno solo. Después de tanto esfuerzo para meterse debajo de los brazos de Sebastián Fundora, de tantos golpes recibidos y de unos cuantos buenos que consiguió devolver, una izquierda del campeón lo derribó cuando la pelea prácticamente había consumido sus doce asaltos. Sobrevivir también tiene un límite.
Fundora conservó este sábado su corona superwelter del Consejo Mundial de Boxeo con un nocaut técnico a los 2:59 del último capítulo en The Chelsea, dentro del Cosmopolitan de Las Vegas.




