Gustavo Trujillo tiene una reputación que lo precede cuando se quita los guantes y una carrera que todavía quiere construir cuando se los pone. El cubano, una de las grandes figuras del boxeo a mano limpia, regresará este domingo 18 de octubre al ring tradicional en la velada Puños de Furia del Hard Rock Live, en Hollywood.
Será su decimotercera presentación profesional con guantes, otro paso en un camino que pretende recorrer sin dejarse apurar por la fama que ha ganado en la otra modalidad.
A mano limpia, el “Asesino Cubano” ha impuesto un poder que le permitió conquistar el campeonato pesado de BKB y detener en el segundo asalto a Mick Terrill en su más reciente defensa. Con guantes, sin embargo, habla con la cautela de quien sabe cuánto le falta por aprender.
Recuerda una pelea a cuatro asaltos en Tropical Park que terminó por decisión, cuando todavía dudaba de sus posibilidades, y atribuye buena parte de su transformación al trabajo con su entrenador Germán Caicedo y a sesiones de sparring capaces de llevarlo al límite.
Lo interesante de Trujillo está en esa convivencia entre el peleador reconocido y el alumno que todavía se considera un niño dentro del boxeo profesional. Por ahora se resiste a abandonar la mano limpia, contempla devolverle la oportunidad a Terrill y cuenta que Tyson Fury lo quiere como compañero de entrenamiento.
Antes de cualquiera de esos planes, tiene el compromiso del domingo y una convicción que resume su presente: ya cree que puede llegar, aunque prefiere que su equipo decida cuándo está preparado para buscar una pelea grande.
De aquel Gustavo que peleó en Tropical Park al que veremos este domingo en el Hard Rock Live, ¿qué ha cambiado?
“Aquella pelea fue a cuatro asaltos y yo estaba acabado de empezar en el boxeo profesional. No tenía la experiencia todavía y fue por decisión. Ahora soy otra persona. Tengo más experiencia, más camino recorrido, mucho más sparring con gente de nivel y otra mentalidad. En aquel tiempo todavía no lo tomaba tan en serio; yo no creía que podía hacerlo, pero ahora entiendo que sí puedo’’.
¿Qué te hizo creer y entender que esto debía ser algo más que un hobby?
“Yo siempre tenía una buena mentalidad para el deporte, pero Germán construyó algo en mí que es muy difícil de destruir. Es un tipo que me llevó al límite, me probó y no me rompí. Eso es lo que me ha ayudado a seguir sin dejar de intentar’’.
Cuando dices que Germán te llevó al límite, ¿a qué te refieres?
?Te pongo un ejemplo. Estamos haciendo sparring con “Baby” Miller, vamos por el octavo asalto y yo estoy muerto. Me dicen que me quedan dos rounds más. Otro entrenador te baja, pero él me dice que me quede, que tengo que sobrevivir esos rounds, que no sabe cómo lo voy a hacer. Y me quedo ahí. He ganado asaltos y los he perdido; he ganado sparrings y los he perdido. Eso me va probando para lo que viene en el futuro. Yo sé que tengo mucho que recorrer todavía’’.
Con esa confianza, ¿hasta dónde puede llegar Gustavo Trujillo en el boxeo con guantes?
“Uno tiene que ir caminando paso a paso. Todo el mundo sabe que yo soy nuevo aquí; prácticamente soy un niño en lo que es el boxeo. Mucha gente me mira como si estuviera en ese nivel de arriba por las redes sociales, por lo que he hecho a mano limpia y porque tengo muchos seguidores. Pero la gente tiene que entender que tengo tres años y medio en el boxeo profesional y me tengo que enfrentar a gente que lleva 20 años boxeando. Tengo que ir poco a poco. Con pasos pequeños vas a llegar a un lugar muy grande’’.
Esta será tu pelea número 13. ¿Cuándo crees que estarás listo para dar el salto a las grandes ligas?
“Eso lo decide Germán, lo decide mi equipo. Al final del día yo me dejo llevar por ellos. Me dicen con quién tengo que pelear y peleo. No me quiero apurar ni tampoco retrasarme mucho. Hemos visto lo que ha pasado con nuevas figuras que han tirado rápido para la caliente. “Allá arriba hace frío”, y hay que estar bien preparado.
“Más en mi caso, que no hice boxeo cuando niño y tengo que prestar un poquito más de atención a eso. Tengo 33 años. A lo mejor será el año que viene; uno nunca sabe. Quizá después de esta pelea me hacen un llamado para una pelea grande, mi equipo me dice que es el momento y lo hago. Estoy número 12 de la OMB y número 14, creo, del CMB. Estamos casi ahí metidos’’.
¿Qué te queda por hacer en el boxeo a mano limpia?
“Lo hago porque tengo un compromiso primero conmigo mismo. Me gusta ese deporte y creo que está difícil que pueda vivir sin hacerlo. Es algo que me alimenta, me siento bien haciéndolo. También tengo muy buena relación con el CEO de BKB; somos casi familia. Lo que ellos me pidan lo seguiré haciendo.
Incluso se me ha propuesto dejar la mano limpia y enfocarme más en el boxeo, y yo simplemente digo que no, por el momento no. Va a llegar un momento en que tendré que definirme y enfocarme al ciento por ciento en algo. Cuando llegue, me sentaré a hablar con ellos y les diré lo que hay. Me van a apoyar’’/
Mick Terrill está pidiendo una revancha después de tu victoria. ¿Estás dispuesto a concedérsela?
“Sí. Cuando terminé la pelea, yo fui el que le dio la revancha. Le dije a la liga que había que darle la revancha al hombre. Es un hombre muy decente, de esos peleadores que van a pelear y no tienen que estar gritando. Si viste nuestro cara a cara, fue todo tranquilo.
Yo le tengo más miedo a un peleador así que a un tipo que está diciendo que es un animal. Esos son los tipos peligrosos y Mick demostró que vino a pelear. Lo pude terminar al final del segundo asalto, pero es un tipo muy fuerte y tiene respeto. Ha sido campeón de BKFC y también campeón europeo a mano limpia. No es un tipo cualquiera’’.
¿Cuándo podría ser esa revancha?
“Creo que en diciembre o enero’’.
Te vimos hace poco con Tyson Fury. ¿Qué significó ese encuentro?
“Nos conocimos en mi pelea, cuando me entregó el cinturón. Estuvo hablando conmigo en el camerino, me dijo que había visto mi pelea y que le gustaba lo que yo hacía. Después estuvo en un sparring que hice y, cuando terminó, me saludó y me felicitó. Me dijo que había sido un gran sparring y que me quería en su campamento.
Voy a ser uno de los pesos completos que estarán haciendo sparring con él. Creo que para la pelea con Joshua voy a estar en su campamento. Es una gran oportunidad y también una manera de hacer relaciones. Uno no sabe lo que puede pasar en el futuro’’.
¿Cómo ves un enfrentamiento entre Fury y Anthony Joshua?
“Yo creo que está 50-50. Joshua es un hombre que pega, tiene buena pegada. Fury es un tipo con demasiada experiencia. También hemos visto que la mandíbula de Joshua está un poco de cristal. Creo que Fury puede ganarle esa pelea si boxea de manera inteligente’’.
La división pesada tendrá que renovarse. ¿Cómo te ves en ese escenario?
“Vienen figuras nuevas y los jóvenes se van a adueñar de la división, porque eso es la vida. Esta gente ya se está por retirar y prácticamente está peleando entre sí para hacer algo de dinero. Creo que en el futuro hay oportunidades en el peso completo.
Siempre pongo a “Baby” Miller de ejemplo. Decían que era gordito y mira dónde se ha metido. Uno nunca sabe lo que puede pasar. En el peso completo siempre hay una oportunidad para la gente que trabaja como yo. Soy un hombre trabajador, entreno a diario, no tomo alcohol y no voy a fiestas. Creo que ahí tengo mi oportunidad. Eso que estoy haciendo bien es lo que me puede llevar a meterme entre los mejores’’.
¿Cómo manejas las críticas y cuánto te ayudan o te afectan en el boxeo?
“Eso me ayuda. Yo simplemente sin los haters no fuera nada. Es como el carro sin gasolina: tienes que echarle gasolina para que pueda caminar. Últimamente hasta estoy de acuerdo con lo que me dicen. “Gustavo no boxea”. Está bien, tienes razón. Hay que aceptarlo; no puedes gustarle a todo el mundo.
Tengo miles de fanáticos, gente que me quiere, que me ve en la calle y se tira fotos conmigo. Pero también hay gente a la que no le gusto y es normal. Hay gente que odia a Conor McGregor, a Topuria, a Cristiano Ronaldo y a Messi. Tú te pones a pensar en todo lo que han logrado y aun así los odian. Entonces, ¿qué esperan para mí?’’.



