Oleksandr Usyk está dispuesto a bajar de peso para encontrarse con David Benavídez. El hombre que conquistó la división crucero y después llevó su inteligencia hasta la cima de los pesados mira hacia el lugar donde comenzó a construir su grandeza.
Allí aparece un rival más joven, de manos rápidas y ambición suficiente para aceptar un desafío que podría cambiar la dimensión de su carrera.
La posibilidad tiene sustento. Serhii Lapin, asesor del ucraniano, explicó a The Ring que Usyk contempla regresar a las 200 libras y buscar nuevamente el campeonato indiscutido. Benavídez figura en esos planes, aunque todavía no existe un anuncio de pelea con fecha y sede. Hay interés público y una ruta que comienza a dibujarse, pero falta convertirla en un acuerdo.




