A los 49 años, Yoel Romero sigue encontrando razones para levantarse temprano, entrenar y aceptar desafíos que muchos considerarían imposibles a estas alturas de una carrera profesional. El próximo 26 de septiembre, en Manchester, Inglaterra, el cubano volverá a entrar al círculo de fuego para enfrentar a Darren Till en BKFC, en una pelea que para él no representa simplemente otra aparición sobre un escenario internacional.
Romero la interpreta como el comienzo de un último capítulo. El exretador al título de UFC habla de un “último ciclo olímpico”, una etapa que piensa vivir con una disciplina y una entrega todavía mayores. Su meta personal está clara: continuar compitiendo hasta los 52 años y cerrar entonces una carrera marcada por títulos, grandes escenarios y enfrentamientos contra algunos de los mejores peleadores de su generación.
Pero antes queda Darren Till. El británico, antiguo protagonista de UFC, alguna vez reconoció públicamente que Romero era una pesadilla que prefería evitar. Ahora ambos estarán frente a frente bajo las reglas del bare-knuckle. Y después de aquella larguísima mirada durante el cara a cara promocional, Romero dejó claro que no viaja a Manchester por nostalgia ni por dinero. Viaja, dice, porque todavía tiene algo que demostrar.
P: Yoel, después de tantas entrevistas, tantos méritos, tantos logros y tantas peleas, ¿qué significa este combate para ti?
Yoel Romero: Antes que todo, hermano, que Dios te bendiga muchísimo a ti, a toda tu generación y a toda tu casa.
Esta pelea significa muchísimo. Es un nuevo comienzo y, al final, también es un finalizar. Como ya lo dije en la pelea que iba a hacer con Gembert, este es un nuevo ciclo olímpico para mí. Es el último, el último cuatrienio. Es el último baile de un ciclo para mí, y lo veo como mi último ciclo olímpico.
Por eso lo estoy tomando con una doble porción de disciplina y una doble porción de entrega y dedicación. Esta es la primera pelea, por decirlo así, de este ciclo. Y venimos a hacer que este ciclo olímpico sea como lo dije en aquella entrevista con Gembert: esto va a ser como en 1997 para mí, que fue un nuevo comienzo.
P: Y sigues hablando de los 52 años como el momento del retiro. Ahora tienes 49. ¿Realmente está decidido que ese será tu último baile?
Yoel Romero: Sí, mi hermano. Sí, sí, sí. Eso está decidido. Está desde hace años. Lo tenía en mi corazón y ahora lo reafirmo.
Lo he conversado con mi familia, lo he conversado con mis entrenadores y, principalmente, con Dios. Pero bueno, si el llamado de Dios es quitarme antes, lo acepto igual, porque creo que los planes de Dios son más grandes que los planes del hombre.
Entonces yo me acato y me acojo a los llamados primeramente de Dios. Pero en mi corazón está retirarme a los 52.
P: Cuando recuerdo aquella etapa en la que tú estabas brillando en UFC y Darren Till también estaba brillando, él decía incluso de manera jocosa que no quería enfrentarte, que eras una pesadilla para cualquiera. ¿Por qué crees que ahora aceptó esta pelea?
Yoel Romero: Primeramente, yo creo que él piensa que ve una posibilidad de victoria. Y eso no es nada loco, porque todo hombre tiene una debilidad y todo hombre tiene un día que puede ser débil.
Yo no voy a discrepar con eso ni voy a tener en mi cabeza una porfía. Es tu pensamiento, es tu decisión. Pues bueno, trata de que tu decisión sea veraz en ti el día 26 de septiembre.
Y quizás también hay varias alternativas. Puede ser que una de ellas sea que vea la posibilidad de vencer, otra que lo haya incitado la bolsa. Pueden haber varias opciones. Pero nada, que ese día se haga la luz.
P: El cara a cara de Argentina fue particularmente intenso. No recuerdo haber visto uno tan largo como el tuyo con Till: casi cuatro minutos de mirada fija. ¿Qué pasó en ese momento?
Yoel Romero: Yo te puedo decir, hermano, que yo vine a esto en mi estado. Yo tomé este ciclo olímpico con la veracidad y la tenacidad que me caracteriza.
No sé si él se dio cuenta, pero yo no voy a ir a Manchester a perder. Ni voy a ir a Manchester por la bolsa. Ninguna de las dos cosas las tengo en mi mente ni las tengo como prioridad.
Las dos aparecen fuera del radio de mi circuito, de mi mente, de mi corazón, de mi espíritu. Ninguna de las dos está en mi radio.
Le doy gracias a Dios por la vida que tengo, por la vida que Dios me ha dado, y también le doy muchísimas gracias por la forma en que he estado entrenando y por la manera en que me ha conservado la salud.
P: Tú has visto a Darren Till durante muchos años. ¿Qué resaltas de él? ¿Qué tipo de peleador ves cuando analizas a Till?
Yoel Romero: No me va a caer como las murallas de Jericó cayeron delante de Josué, así que esa es la garantía de lo que puedo ver. Dios me lo entregará en mis manos.
He trabajado duro. Dios me dice: “Ve y haz tu labor, que yo hago la mía”. Yo estoy haciendo todavía la mía. La mía es seguir entrenando, cortando peso, y Dios me entregará la cabeza de Darren Till, así como cayeron las murallas de Jericó, así caerá él.
Y nada, yo lo respeto.
P: Till llegó a UFC como una figura que parecía destinada a comerse el mundo, pero después su carrera tuvo muchos altibajos. ¿Cómo valoras hoy su talento?
Yoel Romero: Mira, Jorge, tú sabes que el hombre, el ser humano, y más en estos días, está haciendo un trabajo en el cual, por decirlo así, inflan mucho las cosas. Están inflando mucho la estructura.
Yo sé que es con el propósito de monetizar, de tomar a ciertas personas con cara bonita, un buen cuerpo, y llevarlas a un estrellato para así poder monetizar y llevar su cometido a lo que ellos desean.
Pero sin menospreciarlo, el respeto es mi criterio. Yo respeto el criterio que hizo él. Creo que fue uno de los productos que también la UFC elevó.
P: Pero si hablamos exclusivamente de talento, ¿qué nota le darías?
Yoel Romero: Yo le doy un ocho y medio o un nueve en cuanto a talento. Pero ahora no le doy ese número por los hechos.
Porque por los hechos tú puedes ver lo que ocurrió cuando se enfrentó, por ejemplo, con peleadores que lo maquillaron. Ahí están esos hechos.
Tú sabes que Ojito lo maquilló. Y también está el excampeón, no recuerdo ahora si cuando peleó con él era campeón o ya había dejado el título, pero son cosas que uno analiza como atleta.
Yo he entrenado con estos atletas, los conozco y sé cómo trabajan. Te puedo citar a Ojito y a Chiron, por ejemplo. Y entonces siento que sí, aunque también puede haber cambiado y puede haber crecido.
Tuvo también la pelea con Luce Rocco. Ahí hay cositas que uno analiza como atleta. Él tiene que venir bonito.
Fíjate cómo te lo digo: él tiene que venir bien bonito, porque nos hemos preparado muy bien. Nos hemos preparado muy bien.
P: Cuando se cierre ese círculo de fuego y estén los dos frente a frente, ¿qué es lo que más debe preocuparle a Darren Till?
Yoel Romero: La tenacidad que viene. Lo bien que se ha preparado Yoel.



