Yoenli Hernández todavía tiene que vencer a Denzel Bentley para convertirse en campeón mundial, pero este martes ganó una batalla que se libra lejos del cuadrilátero.
Warriors Boxing, una de las empresas que impulsa su carrera, obtuvo el derecho a organizar la pelea con una oferta de 200.000 dólares, el mínimo exigido por la Organización Mundial de Boxeo para el peso mediano. Queensberry Promotions, promotora del campeón británico, no presentó una oferta.
Para entender la importancia de esa subasta hay que mirar lo que ocurrió antes. Cuando los representantes de un campeón y de su retador obligatorio no llegan a un acuerdo para montar la pelea, la OMB abre una puja entre los promotores. Quien gana asume la tarea de organizar el combate y presenta su propuesta de fecha y sede bajo las reglas del organismo. Es, para Hernández, una manera de acercar a terreno conocido una oportunidad que llevaba tiempo persiguiendo.




