Yoenli Feliciano Hernández pasó mucho tiempo llamando a la puerta de Carlos Adames y ahora el dominicano ha cambiado de casa.
El campeón mediano del Consejo Mundial de Boxeo firmó con Zuffa Boxing, un movimiento que amenaza con alejarnos de una pelea que tenía argumentos suficientes para despertar a las 160 libras. El cubano quería probarse contra uno de los mejores de la división. Los aficionados queríamos verlo. Por ahora, tendremos que seguir esperando.
Zuffa anunció este martes 13 de octubre un contrato de varias peleas con Adames y adelantó que pronto ofrecerá detalles sobre su debut. Hay, sin embargo, una precisión necesaria. El comunicado todavía lo identifica como campeón del CMB y no anuncia una renuncia al cinturón. Su llegada a la empresa está confirmada; el destino de su corona sigue siendo un asunto pendiente.
Tampoco puede afirmarse que este cambio haga imposible un combate con Hernández, pero resulta razonable pensar que lo complica. Una pelea que no se concretó cuando ambos transitaban por el circuito de PBC necesitaría ahora acuerdos con una nueva estructura promocional.
Y la dificultad llega cuando el cubano ya tiene otro frente abierto por la decisión de Denzel Bentley de escoger a Zuffa para su próximo compromiso.
UNA HISTORIA VIEJA
La historia con Adames venía de antes. Hernández lo reclamó como rival y el dominicano respondió restándole categoría. Después de vencer a Austin Williams en marzo, sostuvo que el cubano todavía no estaba a su nivel, según declaraciones recogidas por The Ring.
Era una respuesta que pedía una comprobación sobre el cuadrilátero, porque las diferencias entre dos buenos peleadores se entienden mejor cuando intercambian golpes.
Ahí estaba buena parte del atractivo. Adames habría llevado su fortaleza, su pegada y la experiencia de administrar combates de campeonato. Hernández habría tenido que demostrar que su formación, sus recursos técnicos y su capacidad ofensiva alcanzaban para imponerse a un rival acostumbrado a esas exigencias. No hacía falta asegurar una victoria cubana para reconocer una gran pelea. Precisamente la incertidumbre la volvía interesante.
También conviene recordar que los llamados públicos de Hernández no equivalían a una orden para enfrentar al campeón. El CMB había dispuesto que Adames negociara con Meiirim Nursultanov y fijó el 20 de octubre como fecha límite para alcanzar un acuerdo.
Esa era la obligación anunciada por el organismo antes de conocerse la firma con Zuffa. Lo que ocurrirá con ese proceso será otra parte importante de esta historia.
AHORA POR OTRO CAMINO
Para Hernández, entretanto, el camino más concreto sigue pasando por la Organización Mundial de Boxeo. Warriors Boxing ganó la subasta del combate contra Bentley, pero el británico acordó enfrentar a Shane Mosley Jr. el 7 de noviembre en una cartelera de Zuffa.
Además, presentó una apelación para conservar su campeonato y realizar una defensa voluntaria. Por eso tampoco corresponde dar por vacante, todavía, ese cinturón.
“Ganamos la subasta para la pelea contra Bentley. Esperamos saber algo el 15 de este mes”, explicó el promotor Luis de Cubas en entrevista con Serebro en los Deportes. “Si por alguna razón Bentley no pelea, esperamos seguir la lista de los primeros clasificados y buscar la pelea por el título vacante de la OMB en el peso mediano. Eso es lo que queremos para Feliciano”.
Las palabras del promotor describen una alternativa, no una pelea cerrada. Si Bentley no cumple con el combate obligatorio y la OMB declara vacante la corona, el equipo cubano quiere avanzar hacia otro rival elegible. El 15 de octubre es la fecha en la que De Cubas espera novedades; de esa respuesta dependerá buena parte de lo que puedan organizar después.
La confianza en Hernández permanece intacta. “Creo que es una división que Feliciano puede controlar. Para mí, es el mejor de todos ellos”, afirmó De Cubas. Es la valoración de un promotor convencido de su peleador, pero también expresa el deseo de verlo recibir una oportunidad que permita medir hasta dónde puede llegar. El talento necesita rivales que lo obliguen a enseñar todo lo que lleva dentro.
De Cubas mencionó asimismo la posibilidad de enfrentar a Jesús “Mono” Ramos, vinculado a PBC, y situó el posible duelo entre Erislandy Lara y Tim Tszyu dentro de las opciones que animan el panorama mediano. Por ahora, la prioridad de su equipo es resolver la situación de la OMB. Tampoco descarta que Hernández vuelva al cuadrilátero antes de terminar el año.
“No puedo decir que será el próximo año. Existe una posibilidad de que, si arreglamos todo, pueda pelear en una cartelera en diciembre. Está entrenando para eso”, aseguró el promotor. La fecha depende de que las gestiones prosperen, pero el cubano sigue preparándose para aprovecharla.
Adames tiene derecho a escoger el rumbo de su carrera y buscar las condiciones que considere mejores. Los aficionados también tenemos derecho a lamentar que ese rumbo parezca alejarlo de Hernández. Habría sido una magnífica oportunidad para el cubano y una prueba muy seria para el dominicano. Mientras se decide el futuro de los cinturones, queda esa cuenta deportiva pendiente y un peleador que continúa entrenando para cobrarla.



