Yordan Álvarez no parece dispuesto a dejar que el calendario se termine sin antes agregar otro capítulo importante a una carrera que ya tiene suficientes páginas para un libro. Este martes, frente a los Marineros de Seattle, el gigante tunero convirtió su primer turno del partido en otra pequeña pieza de historia: llegó a 100 carreras impulsadas por segunda vez en su carrera y, de paso, estableció una nueva marca personal de imparables.
La escena fue sencilla, pero significativa. Jeremy Peña estaba en segunda base cuando Yordan encontró un lanzamiento y mandó la pelota hacia el jardín derecho para remolcar a su compañero. Ese sencillo fue el hit número 171 de la temporada, dejando atrás los 170 que había conseguido como su mejor registro personal.
Pero el batazo tenía más detrás. Con esa carrera impulsada, Yordan alcanzaba las tres cifras por segunda ocasión en su trayectoria de Grandes Ligas. Su récord continúa siendo de 104 RBI, establecido en 2021, pero ahora el cubano volvía a cruzar una frontera que muy pocos bateadores alcanzan con semejante combinación de poder y disciplina.
Y hay otro detalle que merece ser guardado. Álvarez se convirtió en apenas el segundo cubano que consigue una temporada con al menos 100 carreras impulsadas y 100 bases por bolas. El anterior fue Rafael Palmeiro, quien lo hizo tres veces, en 2000, 2001 y 2002.
Pero Yordan, como suele suceder, todavía tenía algo más reservado para Seattle.
Más tarde llegó el cuadrangular número 41 de la temporada, esta vez con Peña nuevamente en circulación. El batazo salió del madero a 109.5 millas por hora y viajó 386 pies por el jardín derecho, luego de que Yordan atacara una slider de 87.2 mph del derecho Carlos Vargas.
Fue el jonrón 211 de su carrera en las Mayores y el número 20 frente a los Marineros.
Así, Álvarez ya tiene al menos 20 vuelacercas contra tres rivales: 27 ante Texas, 23 frente a los Athletics y 20 contra Seattle. Una muestra más de la manera en que su poder se ha trasladado de un parque a otro y de una rivalidad a otra.
Con el cuadrangular, además, Yordan elevó su total a 102 carreras impulsadas y empató con Junior Caminero en 41 jonrones. En la batalla por las empujadas, quedó a solo seis de Pete Alonso.
No es solamente una colección de números.
A estas alturas de la temporada, cada batazo de Yordan parece servir para recordar algo que a veces se pierde entre estadísticas, lesiones, calendarios y carreras individuales: cuando está saludable y encuentra su ritmo, el cubano sigue siendo uno de esos bateadores capaces de cambiar un partido con un solo swing.
Y ahora tiene 171 hits, 41 jonrones y 102 carreras impulsadas. Todavía queda béisbol por jugar. Y para Yordan Álvarez, aparentemente, todavía quedan algunas páginas por escribir.



