Cuarenta y dos jonrones para Yordan Álvarez. Cuarenta y dos para Junior Caminero. La igualdad invita a una discusión entre Cuba y República Dominicana, dos países que entienden muy bien lo que significa mandar una pelota a las gradas. Pero si el premio al Jugador Más Valioso se resolviera contando cuadrangulares, no harían falta votantes. La pregunta es cuánto produjo cada uno durante toda la temporada y cuánto ayudó a ganar a su equipo.
Conviene empezar por una corrección a las cifras que circulan en redes. La página de Grandes Ligas registra ahora a Yordan con 179 hits, promedio de .316, 106 impulsadas, 105 anotadas y OPS de 1.033. Caminero aparece con 170 hits, .276 de promedio, 101 impulsadas, 100 anotadas y .885 de OPS.
Esos nueve hits de diferencia llaman la atención por una razón sencilla. Caminero consumió 616 turnos al bate y Yordan, 567. El dominicano tuvo más oportunidades y disputó los 162 partidos de Tampa Bay; aun así, el cubano conectó más imparables y produjo más carreras. La distancia de 40 puntos en promedio y de casi 150 en OPS cuenta una historia más amplia que la de sus jonrones empatados. Álvarez no solo castigó la pelota con fuerza: llegó a base con mucha mayor frecuencia y fue un bateador más difícil de retirar.
Eso no reduce la candidatura de Caminero a una nota al pie. Jugar los 162 encuentros, casi todos en la tercera base, tiene un valor que Yordan, utilizado principalmente como bateador designado y con 25 juegos en el jardín izquierdo, no puede reclamar.
Pero el bate de Álvarez abrió una brecha demasiado grande. Incluso una medida como el WAR de FanGraphs, que intenta reunir distintas contribuciones en una sola cifra y toma en cuenta el costo de jugar como designado, sitúa al cubano en 6.8 victorias. Esa cifra ayuda a entender por qué su candidatura va más allá de una simple comparación entre dos bateadores de poder.
Hay, además, que dejar espacio para otros nombres. FanGraphs coloca a Bobby Witt Jr. con 7.0 WAR, por encima de los 6.8 de Álvarez. Sería apresurado presentar esta elección como una final exclusiva entre el cubano y el dominicano o pretender que una sola estadística dicta el voto. Pero en el duelo que hoy enciende la conversación, mi decisión es clara.
Yo votaría por Yordan. Caminero estuvo ahí todos los días, defendió una posición exigente y firmó el batazo que llevó a los Rays a los playoffs. Álvarez, sin embargo, igualó sus 42 jonrones en menos turnos y construyó una temporada ofensiva bastante más completa. Si el premio busca al pelotero que más inclinó la balanza con su desempeño individual, el gigante de Las Tunas tiene el argumento más convincente de los dos.



